En todo juzgamiento, tanto en hembras como en machos y en diferentes clases, como en los resultados de los campeonatos, deben ajustarse a la perfección del patrón racial de cada raza. Cada ganador o ganadora debe cumplir, al igual que los campeones jóvenes o adultos con un ajuste de calidad tanto en morfología como en su mecánica, para cumplir estos requisitos del patrón racial.
La clase en que ningún ejemplar cumple con todo esto, pues se deja de cierto el primer lugar de la clase. En el caso de los grandes campeonatos, las clases se juzgan todos los ejemplares en la condición en que se presentan ese día, y es así verdaderamente como se desarrolla el juzgamiento, cada ejemplar como ser vivo, puede mejorar o empeorar su condición que como consecuencia de la mala alimentación, mal manejo, mal adiestramiento, accidentes, enfermedades, etc., pueden suceder en la vida de cada uno.
En resumen, un potro precoz o joven puede ser gran campeón porque simplemente, tiene sobrada mejor conformación y mejores movimientos que los adultos. En la mayoría de los juzgamientos quedan adultos como grandes campeones pues tienen la ventaja sobre los jóvenes, ya que son montados y pueden demostrar un punto más a favor, además de estar totalmente en su plenitud de desarrollo. Existen muchísimos puntos o detalles a tomar en cuenta en la decisión de un gran campeonato como son comparativamente: la conformación general, relación mecánica entre posteriores y tren anterior, actitud en estado pasivo y al partir en movimiento, ligereza de actitud general, desplazamiento, ritmo, fortaleza, definición de partes importantes en cualquier caballo de silla como son la relación de nivel entre grupa y cruz, que exista recepción completa del tren anterior, recibiendo la potencia del posterior, para que se mantenga bien cuadrado, aplomos con actitud de resistencia, prestancia general, corvejones nítidos, paso definido en sus cuatro tiempos con basculamiento claro, ojos con visión total, fortaleza general, tórax y vientre evidentemente desarrollados.
Observar con determinación los ángulos entre huesos como son la articulación de la espalda, articulación del húmero con el radio, articulación de la cadera, articulación del fémur con la tibia y otros más que aseguran una higiene total en los órganos de locomoción. En los adultos montados, que respondan fácilmente a las indicaciones al pedir mayor reacción, que den buen asiento, sentirles el ritmo y potencia del tren posterior, dando sensación de conexión vibrante con el tren anterior, que el deseo de ir hacia delante sea por intención del ejemplar propiamente además de muchos puntos, etc.
En pocas palabras todo juzgamiento debe hacerse con responsabilidad colocando al gran campeón como el mejor ejemplar y no necesariamente el mayor.
Por: Juez Roberto Mora.
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